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Aforismo

Series de televisión
Póster de 'El séquito' (Entourage), una serie escrita por Doug Ellin y producida por Mark Wahlberg, que ahora tiene película.

El séquito (Entourage), una serie escrita por Doug Ellin, con Vincent Chase, Johnny Drama, Eric Murphy, Turtle y Ari Gold

Dentro de unos meses, en agosto de 2015, se estrenará en todos los cines la esperada película de ‘Entourage’ (El séquito), que continúa y pone cierre a la exitosa serie de la HBO, aunque para nosotros, que disfrutamos y nos reímos con las peripecias de Vincent Chase (Adrian Grenier), Eric Murphy (Kevin Connolly), Turtle (Jerry Ferrara), Johnny Drama (Kevin Dillon) y Ari Gold (Jeremy Piven), acabó hace mucho tiempo. No sé si una película es la mejor manera de terminar una serie que rozó la excelencia –en mi opinión, una de las mejores comedias que nos ha dado la pequeña pantalla, ya sea en las televisiones por cable o en las networks, da igual, porque es de justicia reconocer que ‘Entourage’ nunca sufrió el desgaste y la repetición de clichés tan consustanciales, casi se diría que ineluctables, a una larga vida en antena, hecho éste que sí se nota, y de qué manera, en las sitcoms como ‘The Big Bang Theory’–. Francamente, tengo mis dudas. Hubiera preferido que todo acabara en la octava temporada, o darle fin en una novena y apoteósica temporada a modo de traca final de unos ruidosos fuegos artificiales. Ahora mismo sólo me viene a la memoria otra serie que siguió el mismo proceso que ‘El séquito’, y el resultado no fue muy alentador. Pienso en la nipona ‘Liar Game’, una brillante serie sobre mentes matemáticas en juegos de apuestas donde nada interviene el azar, y sí la lógica, y la película que se rodó para concluir la historia fue un tanto decepcionante. Espero que ‘Entourage’ corra distinta suerte.

Vincent Chase (Adrian Grenier), Johnny Drama (Kevin Dillon), Eric Murphy (Kevin Connolly) y Turtle (Jerry Ferrara), junto con Ari Gold (Jeremy Piven), forman un grupo ganador.El creador de ‘El séquito’, que a la postre también ha escrito la película, es Doug Ellin, y el productor es Mark Wahlberg, en cuya biografía se inspiran, si creemos a sus responsables, algunas de las delirantes tramas y personajes de la serie. El propio Mark Wahlberg hace varios cameos, sobre todo en los hoyos de golf, pero no es el único actor conspicuo que aparece. De hecho, una de las constantes de ‘Entourage’ –y de sus mejores bazas, habría que añadir– es la aparición de personalidades ilustres del mundo del star system, desde James Cameron (la verdad, con su carácter hosco y temperamental, me extraña que aceptara salir en la serie) a Bono de U2, pasando por un ramillete tan pintoresco como heterogéneo de celebridades donde caben desde la ex actriz porno –ahora simplemente actriz– Sasha Grey hasta actores secundarios ya casi olvidados como Eric Roberts o boxeadores como Myke Tyson (mejor correr un tupido velo sobre sus habilidades interpretativas). La mayoría de estos famosos se interpretan a sí mismos, dando así más realismo a la serie y haciendo múltiples guiños al espectador, pero hay algunas (notables) excepciones: por ejemplo, Malcolm McDowell, el protagonista de ‘La naranja mecánica’, da vida a Terrance McQuewick, el jefe y mentor y posteriormente antagonista de Ari Gold (cómo has envejecido, Alex De Large); o la voluptuosa actriz Carla Gugino, que interpreta a Amanda Daniels, una atrabiliaria y vengativa agente enemistada con Ari; o el actor sueco Stellan Skarsgard, en el papel del visceral y obstinado director alemán Verner Vollstedt, con el que Vincent Chase tiene un monumental conflicto (la secuencia en que Verner corre por el pasillo en busca del dueño de la compañía, John Ellis, con el ‘Du Hast’ de Rammstein atronando los oídos es memorable, de los mejores momentos de la serie).

Verner Vollstedt se vuelve loco

Verner: ¿Me estás amenazando?
Ari: Si consideras una amenaza que te diga que como no hagas tu trabajo tendrás suerte si consigues hacer un anuncio de salchichas de Frankfurt, entonces sí, es una puta amenaza.
Verner: Yo no respondo a amenazas Ari Gold. Hemos terminado de hablar.
Ari: ¡No hemos terminado! ¡Cuando acabe contigo el desembarco de Normandía te va a parecer un puto juego de rol!

Eric Murphy y Sloan (Emmanuelle Chriqui) forman una buena pareja, pero tardan un tiempo en encontrar la estabilidad y acomodar sus vidas.Algo que me resulta muy curioso de una serie como ‘Entourage’ es que aunque se supone que su protagonista es Vincent Chase (Adrian Grenier), pues él es la estrella de la función, el actor famoso y mujeriego en torno al que pivotan las vidas de sus amigos, a la hora de la verdad es el que menos peso tiene en la narración y menos interés y simpatía despierta en el espectador. En el fondo, su personaje es muy insulso y anodino, y aunque en su descargo hay que decir que para ser una estrella de Hollywood tiene un carácter amable, sin grandes excentricidades, no es menos cierto que tampoco aporta gran cosa ni destaca por nada. Ni siquiera parece un buen actor, dicho sea de paso, ni tan irresistible como nos lo muestran. Da la sensación, eso sí, de ser un niño mimado y caprichoso (me pone de los nervios cada vez que desoye los consejos de Ari y rechaza, uno tras otro, todos los guiones que le llegan) que ha nacido de pie y todo le sale bien sin esforzarse. Vinnie carece de personalidad e ideas propias y deja que los demás (Eric, Ari, incluso Tortuga cuando hace de chófer) hagan todo por él, tomando las decisiones más importantes sobre su vida y su carrera artística. Vince es la esencia del oblomovismo, un personaje tan pasivo que parece borroso o desenfocado (como Robin Williams en la genial ‘Desmontando a Harry’). Y sin embargo, es la gallina de los huevos de oro, y sin él no se podría explicar a los demás (es el elemento vertebrador, el núcleo atómico, el gran huésped y anfitrión que a todos acoge bajo su ala). Sus amigos, aunque quede feo decirlo, son unos parásitos y unos gorrones, y orgullosos de serlo. Al principio, Eric es el único que hace algo por labrarse un futuro como mánager (gracias, eso sí, a ser el representante de Vince), pues los papeles ocasionales de Johnny Drama en la televisión no sé si merecen el calificativo de trabajo. Juntos forman un grupo tan unido, tan cohesionado, y tienen tal grado de complicidad (se cuentan todas sus aventuras sexuales y amorosas, y bromean sobre ello), que parecen una sola persona, un Vincent Chase cuadruplicado, y por esa razón les cuesta tanto separarse y llevar una vida propia, como finalmente hace Eric, después de muchos dimes y diretes, al casarse con Sloan (Emmanuelle Chriqui) –por cierto, esta chica es un primor; tiene una sonrisa inmarcesible a flor de labios; siempre está sonriendo, incluso cuando se enfada–. En ese sentido, no es de extrañar que Vince no soporte estar solo y busque constantemente compañía.

Johnny Drama, caracterizado como Tarvold en la mítica 'Saqueo vikingo' (Viking Quest), posa junto a Vanessa Angel en la Comic-Con de San Diego.Creo que todo el mundo estará de acuerdo conmigo en que lo mejor de ‘El séquito’ es esa relación de amistad y camaradería, donde proliferan los diálogos trufados de pullas e invectivas y muchas, pero que muchas irreverencias y vaciles; y sin embargo, la mofa y el escarnio nunca traspasan los límites de la amistad y el cariño que mantiene unido el grupo liderado por Vinnie Chase, y donde sobresale el patetismo de Johnny Drama (Kevin Dillon, a la sazón hermano de otro actor, Matt Dillon) y de Tortuga (Jerry Ferrara), los dos personajes que salen más perjudicados en esta lluvia de dardos. Johnny Drama es un caso aparte, porque, a diferencia de Turtle, no conoce sus limitaciones, y se mira de continuo en un espejo deformante, de suerte que su percepción de la realidad no puede está más alterada. Se cree un buen actor cuando es un actor mediocre, histriónico, gesticulante y sobreactuado (sus pruebas en los castings son hilarantes), y también se tiene por guapo aun cuando los continuos desaires de las chicas (modelos) que intenta ligarse deberían darle a entender que no destaca precisamente por tener un físico privilegiado (a muchas les resulta simplemente repulsivo, y le fulminan con una mirada torva y acerada, de basilisco). Es difícil saber hasta qué punto Kevin Dillon actúa bien para que Johnny Drama parezca tan mal actor. Sea como fuere, el vikingo Tarvold es el perfecto ejemplo de fatuo y egoísta con una petulancia jactanciosa que le hace aún más mezquino, y aun así, en todo su patetismo nos resulta entrañable. El hecho de que su mayor éxito lo consiga gracias a una caricatura –para más señas, un gorila animado: ‘Johnny’s Bananas’– no creo que sea casual. Yo conozco el caso real de una persona –me abstendré, por educación, de dar su nombre– que vive inmerso en esta dicotomía entre la opinión que tiene de sí mismo y la opinión que tienen los demás de él, y debo decir que es una situación muy cómica, por no decir ridícula. Al menos Johnny Drama es todo un cocinillas y prepara unos deliciosos desayunos. Ésa es, en verdad, su mayor aportación. (Y por si alguno lo dudaba, Kevin Dillon nunca salió en ‘Melrose Place’).

Jeremy Piven está estupendo como el agente ambicioso, competitivo y malhablado Ari Gold, el rey de las pullas.Pero si hay un personaje que haga reír es, sin duda, Ari Gold (Jeremy Piven), el agente de Vincent Chase que acaba convirtiéndose en el más poderoso e influyente de Hollywood. Cuesta creer que en la vida pueda existir alguien tan ingenioso, cáustico y deslenguado como Ari Gold, con una réplica rápida y mordaz para todo, pero el personaje está basado en el agente real Ari Emanuel, el mismo que representó a Mark Wahlberg. Ari es machista, grosero, arrogante, ambicioso y narcisista, pero así y todo, le queremos, y nada sería igual sin él. ¿Alguien se imagina a Ari sin un móvil o dos en las manos? Me encantan sus frenéticas entradas en la agencia mientras se dirige a su despacho y va dando voces y empellones a todo el personal que se cruza en su camino. Un psicólogo de la conducta diría que su violencia verbal es la forma que tiene de lidiar con el tremendo estrés al que está sometido (no en vano, va a terapia con su mujer –Perrey Reeves–).

El contrapunto perfecto a Ari lo pone su secretario y luego agente Lloyd (Rex Lee), que recibe los mayores improperios y groserías de su jefe (¡¡¡Lloyd!!!), especialmente centrados en su raza y condición sexual, y que él aguanta estoicamente, casi sin pestañear. Más allá de toda la sarta de filípicas, hay un cariño mutuo y una amistad insobornable; más aún, una dependencia laboral y, por qué no, también afectiva. Lloyd es un personaje de pies a cabeza: se mueve dando saltitos como un pingüino y lleva un atuendo de lo más estrafalario, como un niño de Parchís con traje y corbata. Es imposible no encariñarse con él.

Otro personaje estrambótico es Billy Walsh (Rhys Coiro) –¿un anagrama de Billy Wilder y Raoul Walsh?–, el director indie de ‘Queens Boulevard’ y ganador en el Festival de Sundance, que luego hizo el fiasco de ‘Medellín’ (genial lo de “ejecuta 1” y “ejecuta 2”) y que desde el principio siente una fuerte conexión con Vince y una profunda animadversión por Eric. Walsh representa el tópico del director obsesivo, alcohólico, hedonista y controlador –al tiempo que inseguro– que antepone su visión de la obra al rédito económico. Al final parece que se redime y encauza su vida, tan desnortada como neurótica y siempre al borde del abismo. Su personaje se inspira en el polémico director underground Vincent Gallo.

Ari Gold y Lloyd (Rex Lee) forman una pareja muy extraña; el uno no puede vivir sin el otro.Una objeción que se le puede poner a ‘El séquito’ es que es una serie pensada para el disfrute de un público eminentemente masculino (no hay capítulo en el que no desfilen por la pantalla un buen puñado de chicas de cuerpo escultural luciendo palmito), pero creo que ello no es óbice para que las chicas también puedan reírse con las situaciones cómicas y los gags deliberadamente patéticos protagonizados por nuestro grupo de amigos. Y es que, seamos sinceros, ¿a quién de nosotros no le gustaría formar parte de esa pandilla y vivir en primera persona sus aventuras, aunque sólo fuera por un día? No es tan fácil encontrar un grupo de amigos con tan buena sintonía, y menos aún que vivan a cuerpo de rey en una mansión californiana rodeados de chicas guapas y playas paradisíacas.

Y ya para acabar, algo que muchos nos hemos preguntado: ¿para cuándo una serie sobre ‘Saqueo vikingo’? ¡Victoria!

Ari Gold en acción

Tags: El séquito, Entourage, Doug Ellin, Vincent Chase, Johnny Drama, Eric Murphy, Turtle, Tortuga, Ari Gold, Lloyd, Billy Walsh, Jeremy Piven, Adrian Grenier, Kevin Connolly, Kevin Dillon, Jerry Ferrara, Mark Wahlberg.

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Óscar Bartolomé

Sobre El Parnasillo

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