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Aforismo

Series de televisión
Póster de 'Mr Robot', serie creada por Sam Esmail para USA Network.

Mr Robot, serie creada por Sam Esmail con Elliot Alderson y Tyrell Wellick, Fsociety y Evil Corp.

Una de las series revelación de esta temporada ha sido ‘Mr. Robot’. Sam Esmail, su creador, ha sabido retratar como pocos la alienación social y el vacío existencial de una sociedad dominada por las grandes corporaciones que aplastan cualquier conato de individualidad y pensamiento crítico. Es verdad que este mensaje antisistema no es novedoso, que ya ha sido varias veces llevado al cine, y además con notable éxito. A nadie se le escapa que ‘Mr. Robot’ tiene una deuda con películas como ‘El club de la lucha’, de David Fincher, ‘V de Vendetta’, de James McTeigue y los hermanos Wachowski, ‘Taxi Driver’, de Martin Scorsese, y ‘American Psycho’, de Mary Harron, entre otras. Con todas ellas comparte su transgresión e iconoclastia y la visión de una sociedad moralmente enferma, daños colaterales de un capitalismo despiadado y feroz, pero, además, en el caso de ‘V de Vendetta’ se imita descaradamente la máscara de Guy Fawkes –popularizada por el movimiento Anonymous–, y de ‘El club de la lucha’ toma prestado el desdoblamiento de personalidad de su protagonista. En ese sentido, podríamos decir que Elliot Alderson es un trasunto de Tyler Durden con algunas pinceladas, asimismo, del psicótico Travis Bickle.

Rami Malek interpreta a Elliot Alderson, el hacker antisistema que crea la organización Fsociety.Pero el retrato social de ‘Mr. Robot’ va más allá de la simple ficción. Julian Assange, Edward Snowden, WikiLeaks, incluso el reciente hackeo de la web de citas Ashley Madison, que tanta polvareda está levantando y que se menciona en la propia serie, son fuertes anclajes que ‘Mr. Robot’ mantiene con la realidad y que le confieren una pátina de verosimilitud. Después de todo, no es tan descabellado pensar que una organización de hackers de diferentes partes del mundo se plantee atacar sistemáticamente los portales de grandes entidades bancarias y poderes fácticos. Desde luego, no estaría mal que lo hicieran y, ya de paso, que lo consiguieran, para hacer así tabula rasa y empezar todos de cero, sin deudas, unos, y sin grandes fortunas, otros. El mundo sería más justo.

Los tiempos cambian, y la ficción televisiva también. Cada vez más series muestran ataques a redes informáticas y cuentan con algún hacker entre sus protagonistas. Tirando del tópico, estos hackers suelen ser unos inadaptados, como Nomi, la transexual de ‘Sense8’. Pero más curiosa me parece la similitud –física, incluso– entre Job, el travestido hacker de ‘Banshee’, y el misterioso asiático que aparece de refilón en ‘Mr. Robot’ y que tiene un breve encuentro con Elliot, y al que luego vemos jugar a dos bandas, con unos propósitos aún desconocidos.

Christian Slater es Mr Robot, el desaparecido padre de Elliot y su visión recurrente.Evil Corp, esa corporación que, como su propio nombre indica, representa el mal absoluto; Fsociety, la organización revolucionaria y antisistema creada por Elliot; y Mr. Robot, que es el nombre la tienda de informática que regentaba su padre –y robot significa esclavo en checo–, son todas ellas nomenclaturas que, con un agudo sentido del ingenio y no poco humor, designan palmariamente cada uno de los bandos enfrentados. Le auguro a Fuck Society un gran calado social, como en su día lo tuvo el violento club pergeñado por Chuck Palahniuk.

Creo que Sam Esmail deja al espectador avezado varios guiños, como éste al que acabo de referirme, pero hay más. Por ejemplo, la canción ‘Where is my mind?’, de Pixies, cuyo título ya es bastante significativo y enlaza perfectamente con el trastorno disociativo y sociopático que padece Elliot, también nos remite a ‘El club de la lucha’, donde era el tema principal. Y aún podría hilar más fino y colegir que el ‘Vals No. 2 de la Suite de Jazz No. 2’ de Dmitri Shostakovich –o su versión electrónica– trae a colación el testamento cinematográfico de Stanley Kubrick, su Fidelio, la incomprendida ‘Eyes Wide Shut’, lo que conectaría con la última secuencia del último capítulo, la que se ve tras los créditos, donde se nos muestra esa especie de grupo Bilderberg o reunión de los próceres y magnates que deciden nuestro futuro.

El uso de la música y de los efectos sonoros, amén del montaje acelerado y sincopado –sobre todo cuando Elliot investiga un perfil en las redes sociales– y de la voz en off, que traslada al espectador sus pensamientos y sus tribulaciones, es encomiable, y define un estilo visual acorde a la historia de que se trata, un estilo que bebe de directores como David Fincher y Darren Aronofsky. Esto se aprecia incluso en la tipografía.

Martin Wallström interpreta a Tyrell Wellick, un ejecutivo arribista y sin escrúpulos.En cuanto al elenco de actores, la gran mayoría no son rostros conocidos, excepto Christian Slater, quien parece haber encontrado el secreto de la eterna juventud. Rami Malek interpreta a Elliot Alderson, y gracias a sus características facciones, con esos ojos saltones, tan desmesuradamente abiertos que parece que van a salirse de sus órbitas, compone bien esos visajes de aturdimiento, casi de incredulidad y ofuscación, como si no entendiera nada de lo que le pasa o de lo que le están diciendo. La depresión y las drogas le sumen en un estado rayano en el torpor y la ataraxia. Por otra parte, su extraña dicción y la lentitud de sus respuestas le hacen parecer por momentos un pasmarote. Siempre viste con sudadera y capucha, metáfora de su aislamiento físico y social, como si buscara ser invisible para los demás. Elliot es como un decálogo de fobias sociales, y a juzgar por su forma de relacionarse con sus compañeros de trabajo, a los que ignora sistemáticamente, no me extrañaría que tuviera síndrome de Asperger.

Un actor que destaca sobremanera es Martin Wallström, que encarna a Tyrell Wellick, joven y ambicioso directivo de Evil Corp que carece de escrúpulos y que está tan enajenado como Elliot, con quien establece una extraña y singular relación de ¿camaradería? A ellos habría que añadir Carly Chaikin (Darlene, la hermana, también hacker, de Elliot) y Portia Doubleday (Angela Moss, amiga de la infancia de Elliot y compañera de trabajo en Allsafe –un nombre que también invita a la risa, visto lo visto–).

¿Qué habrá sido de Tyrell Wellick? ¿Se habrá pasado Angela, con sus relucientes e inmaculados zapatos de Prada, a las filas de Evil Corp? ¿Superará Elliot su desdoblamiento de personalidad? Todos esos cliffhangers se resolverán en la próxima temporada, ya confirmada. Lo espero con interés.

Tags: Mr Robot, Sam Esmail, Fsociety, Evil Corp, Elliot Alderson, Rami Malek, Tyrell Wellick, Martin Wallström, Christian Slater, Carly Chaikin, Derlene, El club de la lucha, V de Vendetta.

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Óscar Bartolomé

Sobre El Parnasillo

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