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Aforismo

Series de televisión
Póster de 'Peaky Blinders', serie creada por Steven Knight con Cillian Murphy en el papel de Tommy Shelby.

'Peaky Blinders', serie protagonizada por Cillian Murphy como Tommy Shelby y escrita por Steven Knight

Aunque llegué tarde a ella, ya avanzada la tercera temporada, ‘Peaky Blinders’ se ha convertido por derecho propio en una de las series del momento para quien esto escribe. Alentado por las buenas críticas que había leído, poco antes de las vacaciones me decidí a verla. Y vaya si acerté. Ahora puedo afirmar que es una de mis series preferidas, y que ya espero con ansia su próxima temporada (está renovada por una cuarta y quinta). ¿Pero por qué las series británicas tienen que constar de tan pocos capítulos por temporada?, seguro que, como yo, muchos de vosotros os lo preguntaréis. De verdad, qué manera de tenernos en vilo.

Cillian Murphy interpreta a Tommy Shelby, el astuto líder de los Peaky Blinders.Son muchas las virtudes de ‘Peaky Blinders’. Desde luego, las interpretaciones están en lo más alto de la lista. Al frente del reparto está Cillian Murphy, actor fetiche de Christopher Nolan (el Espantapájaros de ‘Batman, el caballero oscuro’), que aquí interpreta al ambicioso, astuto y seductor Tommy Shelby, líder del clan de los Peaky Blinders. Aunque no deja de ser un gángster, y en ese sentido es capaz de asesinar a sangre fría cuando las circunstancias así lo requieren, tiene ese aire de misterio, esa valentía y voluntad de poder que hacen de él alguien sumamente atractivo. Podría decirse que es el tipo de hombre que gusta a las mujeres: apuesto, inteligente, romántico, calculador y al mismo tiempo temerario, honestamente brutal y con un toque de maldad, aunque con un fondo bueno; vamos, el típico hombre malo al que a toda mujer le gustaría cambiar o que cambiara por ella. Ya seas hombre o mujer, es imposible no sentir simpatía por él, y quizás también algo de envidia, porque ¿quién no desearía ser tan gallardo y bizarro de vivir la vida al límite y sentirse triunfal? Tommy Shelby se juega la vida prácticamente en cada capítulo (en algunos incluso he llegado a contar cómo le apuntan con una pistola hasta tres veces, e inclusive miembros de su propia familia), pero, gracias a su sagacidad y pundonor, siempre sale airoso. Su vida es como una carrera de caballos o una ruleta rusa; una apuesta tras otra en la que te lo juegas al todo o la nada (after all, I’m a gambling man). Y aunque ocasionalmente pueda perder alguna baza, al final siempre gana el juego.

Pero Cillian Murphy está muy bien acompañado. La veterana actriz Helen McCrory, como la tía Polly, está muy bien en su papel. Es la única capaz de cuestionar el liderazgo de Tommy, una mujer de fuerte carácter acostumbrada a sostener la familia en los momentos de dificultad, como cuando los hombres fueron llamados a filas a combatir en la Primera Guerra Mundial. Es artera y ladina como pocos, aunque también tiene un lado emocional que en ocasiones le hace perder el norte. Ella y Tommy se encargan de las finanzas, tanto del dinero obtenido por medios ilegales como de la compañía legal creada a partir de ese dinero, hasta que más adelante Michael (el otro inteligente de la familia y aspirante a ocupar el trono de Tommy) se ocupa de la tesorería.

El inspector Campbell (Sam Neill) odia a Tommy Shelby casi tanto como le admira.Para hacer el trabajo sucio están Arthur (Paul Anderson) y John Boy (Joe Cole) Shelby, los hermanos díscolos y pendencieros de Thomas. Ellos son los típicos matones del hampa, los basureros. Paul Anderson borda su interpretación de tipo rudo, adicto a las drogas, las putas y el alcohol, que, no obstante, quiere cambiar de vida, y de ahí sus constantes cambios de humor que rozan la bipolaridad y la esquizofrenia, y que le llevan, incluso, a querer suicidarse. Su mentalidad es frágil y quebradiza, y es muy manipulable (su padre le engaña, le roba y le humilla). Por todo ello, a pesar de ser el mayor de los hermanos Shelby, pronto delega en Tommy la responsabilidad de los negocios (¿os habéis parado a pensar cuántas veces se repite la palabra “business” en la serie?). Arthur tiene una frase de presentación memorable: “My name is Arthur fuckin’ Shelby” (voz aguardentosa incluida).

El conocido actor Sam Neill interpreta, por su parte, a la némesis de Tommy Shelby, el implacable inspector Chester Campbell. Lo suyo es como un odio a primera vista, y esa animadversión se agrava y se enquista aún más cuando se disputan el amor de la misma mujer, la bella agente doble Grace (Annabelle Wallis). Desde entonces se hacen la vida imposible el uno al otro en un pulso interminable, con tretas, añagazas y martingalas de todo tipo. Es curioso destacar el hecho de que, aunque uno es policía y el otro criminal, el espectador se posiciona indefectiblemente del lado del gángster, pues, aunque pueda sonar contradictorio, en este caso el hampón tiene unos valores morales de los que carece por completo el agente de la ley, amante de las sevicias, los chantajes y los interrogatorios más sangrientos. Los dos cometen actos execrables, y en eso pueden parecer iguales, pero mientras que todo lo que hace Tommy siempre obedece a un plan, el inspector Campbell se recrea en la violencia. Es el mal por el mal, por el placer de ver sufrir al otro. Tommy puede sobornar policías, extorsionar, robar con violencia o incluso matar; pero es un hombre de palabra, justo a su manera, y eso es más de lo que Campbell, con su absoluta falta de escrúpulos, puede presumir. Aunque no quiera reconocerlo, el despiadado inspector irlandés admira y envidia a Thomas Shelby, por su brillante mente criminal, por su juventud y apostura y por ser el depositario del amor de la mujer que le rechazó (hecho éste que Tommy explota a conciencia para zaherirle). Los guionistas, por supuesto, juegan con esta paradoja.

Tom Hardy interpreta a Alfie Solomons, un individuo iracundo de acento incalificable, más incluso que Arthur.Llegados a este punto haré un inciso. Me encanta cómo se conocen Tommy y Grace. Él, al verla en el Garrison, le suelta a bocajarro: “¿Eres una puta?” Y ése es el comienzo de un amor a prueba de balas. No podía ser menos convencional, ¿eh? Como que ella le esté engañando mientras trabaja para el hombre que le quiere ver muerto.

Entre los muchos actores secundarios que aparecen en ‘Peaky Blinders’, hay uno que sobresale por encima del resto: Tom Hardy, que interpreta al judío Alfie Solomons, un tipo peligroso, colérico y de poco fiar que pelea con Sabini por hacerse con el control de los negocios turbios y fraudulentos de Londres (Candem Town). Su caracterización es muy llamativa (anda encorvado y viste andrajoso), y no digamos ya su pronunciación. ¿De dónde sacaría ese acento cockney que no hay modo de entender sin la ayuda de subtítulos?

También vale decir que para dotar de mayor verosimilitud e historicismo aparece el mismísimo Sir Winston Churchill, y que su retrato no podía ser más maquiavélico. Es un sátrapa en toda regla, que utiliza a unos y otros según sus intereses.

En su ascenso a las altas esferas de la sociedad británica de entreguerras, Tommy Shelby se granjeará numerosos y poderosos enemigos, y en pocos momentos gozará de la tranquilidad suficiente para disfrutar del imperio que ha forjado con sangre y sudor. Su mente nunca descansa, y siempre quiere más y más. ¿Sufrirá una caída como Barry Lyndon?

Tommy Shelby logra, con mucho esfuerzo y sacrificio, llegar a lo más alto de la sociedad británica.Pero más allá del cuadro actoral, hay otros muchos elementos reseñables en ‘Peaky Blinders’. Para empezar, el guión y la historia creada por Steven Knight para BBC. No hay muchas películas o series ambientadas en ese lugar y en esa época, la ciudad obrera de Birmingham tras la Primera Guerra Mundial, en los convulsos años 20. En esas coordenadas históricas confluyen la mayoría de los movimientos sociales que marcarían a fuego el siglo XX: los últimos coletazos de la revolución industrial, el Comunismo y la lucha del proletariado, el IRA, la revuelta bolchevique, la mafia italiana… Sí, incluso la policía monta a caballo. Y qué decir de las imágenes de Small Heath, donde los Peaky Blinders, antiguo grupo de combatientes del Somme, tienen el Garrison, su lugar de reunión y local de copas. Por la calle, mientras Tommy atraviesa esa ciudad de barracones a lomos de un majestuoso garañón (¡qué introducción!), se ven fraguas, cenizas y estallidos por doquier, en una atmósfera fabril e insalubre. Y los personajes no paran de beber y fumar como si no hubiera un mañana. La fotografía, por supuesto, está muy cuidada, y ayuda a crear ese ambiente mefítico y alienante de un mundo devorado por el tiempo.

Y a la excelente fotografía habría que añadir la música, porque ‘Peaky Blinders’ es un drama muy musical, y los créditos iniciales, con la canción ‘Red Right Hand’ de Nick Cave And The Bad Seeds, da buena prueba de ello. No podían haber elegido una canción más apropiada para arrancar la serie, con unos sonidos ambientales como de cigarrillos y martillazos en el yunque o campanadas que se amoldan a la perfección al contenido, y una letra muy poética que bien podría describir una secuencia; y que, de hecho, tiene su sentido en la trama. Este tema principal también se escucha en un capítulo en la versión de PJ Harvey, cantante y compositora que aporta muchas otras canciones al show (‘Down By The Water’), y que le confiere un tono más flébil, acorde al devenir de los acontecimientos. Entre otros muchos grupos y solistas, se dan cita Arctic Monkeys, The White Stripes, Dan Auerbach, Radiohead, Johnny Cash, The Kills o el finado David Bowie, con uno de sus últimos temas, ‘Lazarus’. El propio Jack White se marca una versión del famosísimo ‘Love is Blindness’ de U2, con el que se cierra la primera temporada. Llama la atención que el uso de la música es anacrónico, pues todas ellas son canciones de nuestros días.

Creo que aquí hay razones de sobra para ver y disfrutar de ‘Peaky Blinders’ y dejarse engatusar por los Shelby y sus continuas maquinaciones y luchas de poder. By order of the Peaky Blinders.

'Red Right Hand', de Nick Cave And The Bad Seeds

Tags: Peaky Blinders, Tommy Shelby, Cillian Murphy, Steven Knight, Helen McCrory, Polly, Sam Neill, Chester Campbell, Arthur Shelby, Tom Hardy, Alfie Solomons, Nick Cave, PJ Harvey.

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Óscar Bartolomé

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